Nota en La Nación: Malvinas, encuentro por la paz

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“En el colegio vemos en profundidad lo que ocurrió durante la Revolución Francesa, sickness pero se toca poco el tema de la Guerra de Malvinas”, expresa María Victoria Ferreyra, alumna de cuarto año del Colegio De La Salle.

Para que este silencio deje de ser una realidad que se repite año a año en las escuelas, y ante el vigésimo aniversario del conflicto bélico que tuvo lugar en las islas, el consultor educativo Patricio Orozco decidió poner en marcha un proyecto para integrar a los alumnos de dos colegios privados porteños con estudiantes isleños.

El proyecto, denominado Encuentro por la Paz, se inició este año con un viaje que Orozco realizó a las islas en enero último, llevando consigo palomas de la paz, ofrendas florales que los alumnos argentinos realizaron para los caídos en la guerra contra Gran Bretaña.

Luego se harán encuentros entre estudiantes para intercambiar trabajos, opiniones y experiencias relacionadas con la convivencia, la tolerancia y los beneficios de llegar a acuerdos de manera pacífica.

En los próximos meses, Orozco quiere organizar una videoconferencia con un grupo de alumnos de los colegios argentinos de La Salle y el Instituto 20 de Junio (los cuales se interesaron en el proyecto) junto con los alumnos de las dos escuelas malvinenses: la Falklands Community School (secundaria, con 150 estudiantes) y la Junior School (jardín infantes y primaria, con 230 alumnos).

Meses más tarde, la idea de este consultor educativo es hacer un intercambio efectivo.

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Evitar lo político

“Lo que se comprometió en este proyecto es tratar temas no políticos. Y enfocar los encuentros alrededor del deporte, el arte, la ecología y la música”, señala Orozco.

En principio, lo que interesó tanto a directivos locales como isleños fue un partido de fútbol compartido con chicos mezclados en los equipos, y posiblemente el armado de una página web con contenido enriquecido desde la Argentina y las islas.

El objetivo de este proyecto es que el vínculo que se establezca entre los chicos sea sustentable en el tiempo y reconoce que este es el momento de reinstalar el tema en los colegios.

Lentamente, este objetivo parece lograrse.

“Las flores que preparamos fue en señal de agradecimiento a los caídos”, dice María Victoria Ferreyra, para quien es importante tomar contacto con alumnos isleños para “saber qué sienten y piensan ellos con relación a la Guerra de Malvinas”.

Uno de los padres de los alumnos participantes del proyecto, Horacio Nichea (padre de Leila, alumna del Instituto 20 de Junio) señaló la importancia de que el tema de la guerra se debata en las aulas porque fue un “hecho convocante que nos llenó de argentinidad”.

“Más allá de que tengo muchas disidencias con lo que ocurrió, este aniversario es un buen momento para revalorizarlo como hecho histórico y para que los chicos comprendan que los errores de un gobierno no quitan el reclamo justo de la ciudadanía”, señaló Nichea.

Promover el diálogo

Orozco es práctico. “Lo importante es que se vuelva a instalar el tema de la guerra y que se trabaje en conjunto para entender que la mejor manera de resolver conflictos es a través del diálogo”, dice.

A la vuelta de su viaje de las Malvinas, Orozco volvió impactado con el nivel de enseñanza, la riqueza de materiales, de libros con que trabajan los alumnos isleños en estas escuelas públicas (si bien tienen nombres diferentes son parte de un mismo instituto).

Comentó que los jóvenes, una vez que finalizan el secundario, tienen tres alternativas: estudiar algún oficio que se enseña por las noches en los institutos; si tienen buenas notas, obtener becas para estudiar a Inglaterra y si no, ingresar en el Ejército.

Por Agustina Lanusse
De la Redacción de LA NACION